lunes, 5 de noviembre de 2012

Sin nombre (aún)


Canto reprimido al son
de cual salina lluvia
me retorce mi lira
junto a ciertos parajes dantescos
dignos del oscuro caos...

Dicen que, los pensamientos,
son tan rápidos como la
leva cognocitiva que los
produce, mas sus espejos
físicos crean, en la misma
leva, tal depósito como
si de agujeros negros
se tratasen, cultivando en él
bitácoras que se subordinan
al irrespetado Padre Tiempo,
quien es solo una ilusión,
una imagen, un supuesto irrisorio
dentro del trayecto infinito...

Conózcanse, pues, los astros metastáticos
que nacen del otro, del sotaventoso,
de aquel fantasma cultivador de
una ascesis dogmática efímera,
al mismo moneto en que su
caverna estáse siendo derrumbada
por dentro. Instante en que
su lecho arde con cual fueren
almas ígneas del séptimo nivel...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desquítate...