miércoles, 20 de marzo de 2013
somatizaciones
como quien despierta por la alarma
de su reloj cada día y su cuerpo reclama
más sueño que expresar alegría por descanso.
El viviente queda suspendido en su cama admirando
la nada, dándose cuenta de todo nada que lo rodea
cual preso en una habitación sin ventanas y con olor a
azumagado y desgastada cañería que gotea un agua que nunca beberá.
Sus ojos se han vuelto tan sombríos que pareciera como si tragasen la luz,
como si se alimentaran de ella para hacerse más profundos,
profundos cual océano una noche de Julio,
hambrientos hasta decir basta. Bulímicos que devoran lo que desprecian,
lo que les apesta, lo que rechazan...
Mas lo vomitan, pero cuales cañerías que dejan pasar sobre ellas el torrente
y lo dejan pasar como si solo se animaran y celebraran su eterno andar,
los profundos puentes de la desdicha emulada abren sus poros,
dan a conocer que su estructura aparenta lozanía cuando,
en verdad, decir irregularidad es poco... poquísimo.
Sus bocas aplauden mientras que el agua coquetea con ellas
dejando ser, dejando pasar,
por lo que nada más que una somera caricia ha de delinear
aquellos labios sedientos de luz para seguir siendo penumbra.
El baúl nocturno no hace más que aprovechar la lacra que ha
de dejar el agua en su fondo a fin de estar tan sedimentado...
que el agua deba quedar estancada, pasando a ser un eterno sedimento,
un infinito placer para las bocas...
Hasta que mueran embriagadas y en eterno dolor.
jueves, 14 de marzo de 2013
RUTINASESINA
Necesito una bala tan rápida y sublime que diera vuelta a La Gran Rueda y se sintiese fría.
Creo y confío más en los dioses que en la gente que cree en ellos. Sin embargo, no es culpa de ellos: Requieren ilusiones y esperanzas para vivir, mientras que uno vive cuestionando todo ello sin tener más que cuestionar tales extrañas prácticas con la esperanza de erradicarlas o no hacerla cual autómata.
Me estresa eso de tener que pagar por un servicio y los derechos, propagandas, etc. de este. ¿Cómo devolver una afeitadora como nueva por motivo de satisfacción? La cosa es vender mediocridad para formar mediocres por todos lados: Gente que compra cosas malas y generar miedo mediante su política con tal de hacer que n ose devuelva el producto o lo que se compre a futuro y seguir así con el estigma de la conformación... ¡Hermoso!
Gen (canción)
Una vez, y otra vez
el mundo gira sin pausa a mis pies
Una vez, y otra vez
los recuerdos vuelven a enfriar mi piel.
Un albatros sobre una barca
la detiene, se hace ancla.
El albatros, en la barca,
fue, miró, ¡y destruyó!
Al albatros los hombres clamaban:
¿Morir nosotros? ¿Sin hacer nada?
Tu plumaje quedará encegado
¡Y TUS VUELOS EN SILENCIO!
¿¡Y POR QUÉ!?
¿¡por qué yo!?
Rey del cielo... ¡EN EL SUELO!
Mi gran gracia, al volar
se silencia con mi caminar.
Yo no sé qué pasa,
cuánto tiempo he perdido
en la calle esperanza,
en los ríos del olvido.
Y no sé si la luna
pueda entrar en mis alas.
Albas fueron un día,
hoy son peor que escamas.
Todo lo dejo en el silencio,
todo lo olvido volando en silencio.
Mis alas suelen huir del dolor,
mas yo lo genero en mi corazón.
Basta del yermo suspiro del Leteo,
son muchas cruces que en mi cuerpo siento.
Se agarran, destrozan. El dolor no pasa.
Mi manto de plumas cual máscara aguanta.
Mi vuelo describe en total penumbra
mis sueños, mi prisión: mi eterna espiral.
El plumaje, en lo alto, estelas botando,
dejando escaras expuestas al mar.
¡EN EL MAR!
¡EN EL MAR!
Es donde yo quier descansar(x2)
EN EL MAR
¡EN EL MAR!
en el mar...
Noche sin Luna de 2013 / Todo En Dos Horas
Era un día soleado en San José de Maipo, pero el ambiente era como Algarrobo con más rocas. Llego al pic-nic junto a toda mi familia... Y la tuya estaba a un lado, mas solo tú estabas. Tu cara inspiraba tristeza y desdicha como si la depresión y la oscuridad te invadiesen. Al verme, algo te ilumina, pero tu cara es juez: Todo está perdido. Vamos a un lugar relajado, en donde te pregunto qué te pasa. Tus labios se entrecruzan con los míos y me cuentas que quisieras tanto expresarme todo lo que estás pasando pero no sabes qué falta. Te recuerdo mi total apertura hacia ti; tú la desconoces, regañando que muchos sabían de nuestras salidas por mi parte y que el animal de tu confianza estaba herido por una flecha que había impactado en sus ojos. No lo podía creer. Mi corazón, hecho cenizas, lo recoge el mate calmador de mi familia, mas tú volviste a tu inmóvil lugar, desengañada...
(¡¿Cómo en una semana pasaste de ser alguien más a ser la causa de mis luchas internas para ver si puedo o no confiarte mi vida?!)
Mi madre comienza a servir los tallarines y voy al baño. Me siento desnudo, inseguro y sin caparazón allí. Salgo e intento llamarte, pero el celular lo impide con su misma tecnología. Gonzalo llega a ayudar, logro contactarte. Llegas y te invito a llevarnos mucha mercadería que había llegado para los lugareños (Antes de todo, estaba en el Lider con Darío, quien robó una cerveza descaradamente, pero lo siguió un carabinero quien, desenfundando su arma, se aseguró con el orden... Todo era una escena de una película en rodaje, por lo que libramos con la cerveza. Sin embargo, la tomé con Carla y, al terminarlo [y habiéndonos casi pillado los carabineros a mí y a Carla con la cerveza en una escalera, sentados, en donde la fondié con mi mochila mientras un cerrajero dueño del local en que nos sentamos afuera ayudara con la búsqueda] en las piedras del puente, ahí estabas: Blanca y sonriente como siempre, y seguimos caminando de la mano como costumbre). te digo que la llevemos por el patíbulo. Sabía el camino de memoria. Me sigues y es como si no llevásemos nada más que la mano del otro. Siento como si tu corazón llevase un aguacero coronado de una corona de piedras. Mi mano (y mi brazo) dan cobija a tu cintura; mis labios, a tu boca y tú a mí sin dejar hueco alguno para nada. Éramos uno disfrutando de ambos como uno. Tus ojos reflejan la paz que tus sentidos te otorgan. Tu párpado habla de tu placentera satisfacción. Tu cuerpo, de la unión que no quieres deshacer con el placer. El Ser Humano se debe embriagar de placer y tú encontraste el lago donde hacerlo. La muralla hace de abscisa y presiona a fin de embriagarnos con más ahínco del otro. Tu calor y tu música acompañan la danza que dibujan en la tierra nuestros cuerpos. Vamos al fondo del patíbulo a concretar los deseos y la encarnación. Sí lo quieres: Eres más humana que todos, y descubriste el fin en la sensibilidad. El Monte de Venus tenia la clave. Increíblemente, bajar a la montaña trajo tal recelo de Cupido que se manifestó señalando que, incluso para él, Señor Dios y guardián del amor, el nuestro ya era total. De un momento a otro, tus ojos olvidaron adaptar lo exterior para inspeccionar la luz que emanaba dentro de ti: Todos los deseos estaban cumplidos.
Seguimos hasta donde pudiésemos descansar fuera de esa jungla de cemento. Al sentarnos, llega mi abuelo, quien iba de pasada por la ciudad, pero nos vio, por lo que nos lleva de regreso.Él iba con Gonzalo y me ayudan a subir la mercadería la cual, previamente, nos dijeron que, a pesar de que la misma gente la revendía, era de esta misma. Por mi parte, preferí dársela casi toda a un pobre cuidador del lugar, enajenado del gran pozo solo por cuidar y no vivir. Solo tenía a dos perros: uno completamente negro; el otro, rubio con su lomo negro. Nos llevamos solo unos paños para mi hija y plantas para mi madre. Al llegar, nos detiene la policía por el delito. Me declaro culpable de haber distribuido bajo mi propio juicio lo que tenía para dar por más que nada fuese mío. Comienza mi río de lágrimas al pedirle perdón a mi madre por haber tratado de solo hacerle un bien a todos...
- "¡Miren lo que le han hecho al niño!" Exclamó mi madre. "¡Llorará y sufrirá tanto que terminará por desmayarse!"...
Estando afirmado solo de la Corona de Cristo, fue como si estuviera en el ojo del tornnado en que se había vuelto la realidad. Junto a la sentencia que estaba dictando el potente León de los Cielos, mi cuerpo cae hacia la derecha; mi cabeza, a la izquierda, sobre la Corona...
-"¡miren, ya se desmayó! ¡¡¡Les dije!!!".
Fue lo último que escuché de mi madre sino hasta despertar esa fatídica madrugada del día del Señor, número diez y siete del segundo mes occidental... Mi ser solo atina a plasmar lo vivido... Toda experiencia es tal, por más que uno la haya creado de alguna u otra forma, en uno u otro plano.
El cielo no podría estar más negro, morado y naranjo a la vez.
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