Miedo al frío, a la tierra,
a la mismísima inconciencia.
Resguardándose en al nefasta idea
de que el guardían de la mañana
denotará bondad por siempre, hasta el día
a la mismísima inconciencia.
Resguardándose en al nefasta idea
de que el guardían de la mañana
denotará bondad por siempre, hasta el día
en que podamos estar a su lado.
Como los alciones, buscamos evadir lo escrito.
Creemos poder hacer un nido más poderoso
que el mismísimo grito de la verdad.
Creemos que El Radiante nos cuidará con su lira,
siendo que este no es más que un delirante en su lecho.
Y no hay más que eso, volar sobre
lo que tememos conocer.
Irrisorio es, pues de allí venimos,
y nos han dado la patética chance
de poder creer que allá no estamos,
que nos hemos escapado,
mas allá estamos, allá vivimos y
allá volveremos, en cuanto el velo se rasgue y
muestre que todo esto esto no es más que la
obra de un muerto viviente que nos hostiga a ver,
por un mísero y vano momento, que,
del silencioso hogar, no nos hemos separado.
Como los alciones, buscamos evadir lo escrito.
Creemos poder hacer un nido más poderoso
que el mismísimo grito de la verdad.
Creemos que El Radiante nos cuidará con su lira,
siendo que este no es más que un delirante en su lecho.
Y no hay más que eso, volar sobre
lo que tememos conocer.
Irrisorio es, pues de allí venimos,
y nos han dado la patética chance
de poder creer que allá no estamos,
que nos hemos escapado,
mas allá estamos, allá vivimos y
allá volveremos, en cuanto el velo se rasgue y
muestre que todo esto esto no es más que la
obra de un muerto viviente que nos hostiga a ver,
por un mísero y vano momento, que,
del silencioso hogar, no nos hemos separado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Desquítate...